sábado, 6 de julio de 2013

LAS TICS EN LA LITERATURA

Literatura en internet e internet en la literatura: ¿un "matrimonio" condenado al fracaso?



A grandes rasgos, existen al menos dos posiciones diferentes en este debate.

La primera sostiene que, en tanto las destrezas necesarias para la lectura y escritura de libros tradicionales –la expresión es poco feliz pero aclaratoria– no pueden ser reemplazadas por las habilidades necesarias para navegar y crear en la red, internet no sólo no modificará nuestros hábitos de lectura y escritura, sino que los hará aún más necesarios para conjurar esa dispersión y ese vacío que mencionábamos antes.A grandes rasgos, existen al menos dos posiciones diferentes en este debate.
El semiólogo italiano Umberto Eco advierte al respecto que, en tanto no es igual leer una hoja de papel que una pantalla de computadora, los libros seguirán siendo insustituibles, no sólo para la literatura sino para todo texto que requiera ser leído“con cuidado”. Hasta ahora, concluye Eco, los libros continúan siendo “el medio más económico, accesible y fácil de usar para el transporte de información a bajo costo”.
De esta observación se desprende otra, consecuencia de la primera, que sostiene que sólo aquellos textos que no necesiten ser “leídos cuidadosamente” –como las enciclopedias o manuales– pueden correr el riesgo de volverse obsoletos ante el acelerado desarrollo de las nuevas tecnologías. El hipertexto –del cual nos ocuparemos en el próximo apartado– será entonces quien reemplace, en un futuro no muy lejano, a estos clásicos textos de consulta. Así, la Wikipedia (una enciclopedia on line en la que cualquiera puede agregar entradas o modificar las ya existentes) parecería ser el modelo de esta nueva manera de consultar información en la red (http://es.wikipedia.org/).
Beatriz Sarlo asume una postura similar al advertir que “lo difícil no es manejar esa tecnología sino estar intelectualmente preparado para navegar esa masa indócil de datos”. En este sentido, aventura Sarlo, “cuanto más se sabe, cuantos más libros se han leído, mejores hojas se pescan en el torbellino de la red, donde las buenas soluciones las encuentran quienes también son capaces de encontrar las buenas soluciones en los libros impresos”.
Parecería, no obstante, que queda aún irresuelta una pregunta fundamental en este debate. Ambas posturas coinciden en hacer una jerarquía de los discursos estudiados, jerarquía esta que parecería obturar la posibilidad de pensar en cómo pueden los escritores y lectores servirse de los recursos que les ofrece internet para ensayar un nuevo modo de hacer literatura, no sólo en sus contenidos sino, ante todo, en sus formas.
Más aún, en tanto existen numerosos proyectos fundados en la confianza en este “matrimonio”, de lo que se trataría ahora es de pensar sobre qué nuevos pilares descansan estas iniciativas y en qué modo modifican –ya en nuestro presente– la forma en que nos acercamos y acercamos a nuestros alumnos a la literatura.


El filósofo francés Michel Foucault señaló alguna vez que cada texto literario lleva implícita la respuesta a una pregunta esencial: “¿qué es la literatura?”. En la medida en que el libro no es tanto el objeto códex o el libro empastado como el texto contenido en él (Bruno De Vecchi), vale la pena indagar entonces qué concepción de la literatura subyace por debajo de esta nueva forma de práctica literaria.

                                                                                                                     Jordana Blejmar   

viernes, 26 de abril de 2013

ESPAÑOL - GRADO 10



EL RESUMEN


El resumen es la exposición breve de lo esencial de un tema o materia, tanto efectuada de manera oral como escrita. Consiste en reducir o sintetizar el contenido de una lectura, de un texto, de un documento o de una exposición oral; haciendo un extracto en el que se recoja lo más importante de éstos, con precisión y utilizando nuestras propias palabras.
Un resumen puede hacerse a partir de las ideas principales subrayadas en un texto o de las notas tomadas en una exposición, se debe comprender la organización del material, observar la conexión existente entre las diversas ideas expuestas y los diferentes párrafos, redactar con exactitud y brevedad solo las aportaciones básicas del autor a la materia tratada, con frases cortas y sin juicios críticos.
De igual manera, en el resumen se utilizan palabras propias sin alterar las ideas ni el sentido del texto. Si se incluyen trozos textuales, estos deben ir entre comillas. En el lenguaje periodístico, la entradilla de una noticia es el resumen de la misma y se redacta con las pautas anteriores.

Un buen resumen debe cumplir los siguientes requisitos: deber ser completo; sus títulos y subtítulos deben englobar todos los aspectos importantes del tema. Debe ser lógico, los títulos deben estar organizados en un orden jerárquico y según la relación que los una. Debe ser concreto, los títulos deben expresar claramente de qué tema se trata.
Existen diferentes tipos de resúmenes, cada uno de los cuales tiene propósito definido. Está el resumen simple, que puede ser: 
1) un esquema o cuadro sinóptico (lista organizada de los títulos de las partes del texto), expresa la organización y relación entre los diferentes elementos; 
2) un gráfico
3) una lista de ideas principales; y 
4) un resumen propiamente dicho o sumario que explica los conceptos más importantes y sus relaciones.






Actividad

Toma nota en tu cuaderno, de la información presentada en el texto escrito y en el vídeo anterior.

Realiza un resumen en tu cuaderno, del siguiente texto:

La mayoría de latinoamericanos culminan la secundaria sin saber leer bien

Un estudio del Instituto de Estadística de la Unesco revela que los niños y adolescentes escolarizados en América Latina carecen de competencias básicas de comprensión lectora.
En América Latina, un joven requiere de más de una década de estudios formales para culminar la educación secundaria. En muchos países de la región se trata de un paso importante que los jóvenes y sus padres celebran como un gran logro familiar. Sin embargo, los miles de días levantándose temprano, los desvelos de padres y niños, los innumerables gastos y sacrificios no parecen estar dando el resultado esperado.
De acuerdo con un informe que acaba de publicar el Instituto de Estadísticas de la UNESCO, más de la mitad de los jóvenes en América Latina y el Caribe no alcanzan los niveles de suficiencia requerida en capacidad lectora para el momento en el que concluyen la educación secundaria. En total, hay 19 millones de adolescentes en esta situación.
Según el estudio, 36% de los niños y adolescentes de la región no cuentan con los niveles de lectura adecuados. El balance es un poco mejor cuando se toma en cuenta solo a los niños en edad para cursar la educación primaria: 26% no alcanzan la suficiencia. Los resultados no son más favorables cuando son evaluados en matemáticas. 52% de los niños y jóvenes de América Latina y el Caribe no alcanzan las competencias básicas. La situación es peor en secundaria (62%) que en primaria (46%).
Estudiantes con problemas de comprensión lectora
- 14%: Norteamérica y Europa
- 31%: Este y sudeste asiático
- 36%: América Latina y el Caribe
- 57%: Asia occidental y norte de África
- 88%: África subsahariana
Estos indicadores, en los que paradójicamente América Latina y el Caribe aparecen como una de las regiones del mundo mejor posicionadas, revelan grandes desafíos para el futuro.
Nuevo analfabetismo
Silvia Montoya, directora del Instituto de Estadísticas de la Unesco, considera que los problemas que tienen los jóvenes en comprensión lectora plantean una situación "dramática". "Que haya niños que no tengan las competencias básicas cuando se trata de leer párrafos muy sencillos y extraer información de los mismos yo lo consideraría como una nueva definición de analfabetismo. En el mundo de hoy tener un nivel mínimo de alfabetización ya no es poder leer tu nombre y poder escribir algún hecho de la vida cotidiana", dijo Montoya en una conversación con BBC Mundo.
"Carecer de comprensión lectora es una especie de discapacidad o de incapacidad para poder insertarse en la sociedad, poder votar y entender las propuestas de los candidatos, poder tener entendimiento de los propios derechos y deberes como ciudadano. Me parece que afecta todas las dimensiones", agregó. La experta considera la lectura como la habilidad básica, el cimiento sobre el cual se siguen construyendo las demás habilidades.
"El leer para aprender es algo indispensable porque a partir de allí puedes desde ser autodidacta hasta insertarte en el sistema. Sin esa competencia, creo que estamos generando muchos niños y adolescentes que van derecho a muchas frustraciones personales y de integración social y laboral. Sin leer ni entender textos es muy difícil progresar en ningún área", señaló.
Montoya destacó que en el mundo actual hay una sobreexposición a información presentada en distintas formas y que tiene distintos grados de calidad y confiabilidad, por lo que las personas deben ser capaces de extraer la información y juzgarla por sí mismos. "Ser capaz de leer un aviso de trabajo y entender qué competencias se piden es, por ejemplo, algo básico para cualquier adolescente que está comenzando la vida laboral o que quiera seguir formándose", dijo.
Una escuela que no funciona
Pero, ¿dónde está la falla? Hubo una época en la que se pensaba que el problema de la educación en América Latina era que no era inclusiva, que dejaba a muchos niños por fuera.
Según Montoya, ese es un tema en el que la región ha mejorado de forma rotunda y ahora incluso tienen ventajas comparativas en ese aspecto en relación con otras regiones del mundo. "Ahora la realidad es que los niños están en el sistema educativo pero hay una incapacidad de la escuela para dotarles con un nivel de aprendizaje que sea razonable y mínimo para las circunstancias que demanda el mundo de hoy y de mañana", dijo.
Por qué no se logra dar a los estudiantes la formación adecuada obedecen, según explicó, a una combinación de factores. Entre estos menciona la falta de capacitación de los maestros para ocuparse de niños con determinadas características, problemas de infraestructura, pérdidas de días de clase por paros u otras causas, así como elementos relacionados con la propia situación socioeconómica de los estudiantes, “que pueden venir de hogares con menores ingresos o contar con un menor apoyo familiar Hay una combinación de factores que pueden variar en cada lugar, pero evidentemente hay una falta de políticas específicas para ocuparse de esta problemática", indicó Montoya.
Agregó que hace falta mirar los currículos educativos, la formación de los docentes para asegurarse de que sean capaces de trabajar con niños que vienen de contextos sociales complicados, contar con un ambiente y una infraestructura adecuada, así como políticas sociales que adecuadas. "No hay manera de resolverlo si no hay una visión integral del sistema educativo", aseguró.
En ese esfuerzo advirtió que también hace falta la aplicación de pruebas de evaluación de la calidad educativa, que no se aplican en la mitad de los países del mundo. "Si no tenemos un sistema de evaluación de los aprendizajes serio, con credibilidad, tampoco se puede hacer mucho porque la única manera que tienen los padres para reclamar es tener información", advirtió.

















LA IMAGINACIÓN VUELA


Un libro siempre abrirá tu mente, te llevará
por mundos antes desconocidos para ti y recreará los ya existentes.


martes, 16 de abril de 2013

EL PLACER DE LEER


Leer por placer: leer para siempre

Bettina Caron
Con la lectura pasa algo parecido a lo que nos ocurre con el amor, con los amigos entrañables y a lo que también sentimos con algunos objetos, lugares y recuerdos que nos acompañan a lo largo de toda la vida.
Esos que van cambiando con nosotros, que se van transformando y adquiriendo nuevos significados, pero que permanecen.
Porque la lectura estuvo siempre. Cuando eramos muy pequeños a través de las canciones de cuna, una de las primeras formas de comunicación, con la palabra.
Un poco después llegaron las rimas, los cuentos para ir a dormir, las adivinanzas, los trabalenguas, las rondas. Pero siempre las palabras, las palabras mediadoras entre las emociones y la necesidad de acompañamiento, de comunicación, de transmitir "esas cosas" que van mas allá de las palabras.
En un momento posterior al de esa primera infancia, la lectura comenzó a transformarse en algo diferente y las palabras, también. En algo frío y formal que los adultos solían calificar como correctas o no, como claras o confusas, como verdaderas o falsas y las consideraron también como buenas o malas palabras.
¿Qué fue lo que pasó entre ellas y nosotros, en aquel momento? ¿Qué, para que cuándo comenzábamos a adueñarnos de ellas en la escuela, cuando empezabaámos a aprender a leer y a escribir, para que justo cuando creíamos que iban a ser nuestras para siempre, todo ese universo cambiara tanto? ¿Tanto, que casi las perdemos?
Porque tan distintas comenzaron a sonar que parecían de otro idioma, no del nuestro, no de aquel idioma que nos acunó y con el que nos comunicábamos tan bien y tanto, con el que reíamos y llorábamos porque las palabras nos conmocionaban y nos ayudaban a sentir el mundo, no solo a conocerlo, a vivirlo también
Y, por supuesto, algo muy parecido nos ocurrió con los libros, como es lógico. Con aquellos primeros libros que guardaban historias que queríamos escuchar una y mil veces sin cansarnos de oírlas y de leerlas adivinando los misterios que escondían las letras, las imágenes, la modulación de la voz de la abuela, la mirada, los gestos, los silencios ... Todo aquello era una ceremonia de emociones y de intensa comunicación; un encuentro con el placer, un placer sensitivo, humano, transformador que nos dibujaba sonrisas o gestos de miedo, tristeza, intriga, amor, enojo, impaciencia, desilusión ...
Así llegó un momento· en que los libros se transformaron en objetos aburridos, forrados de azul, con etiqueta, con muy pocas o feas ilustraciones, con palabras muy elegantes pero que nos hablaban de cosas que no nos interesaban, que no tenían nada que ver con to do aquel mundo de antes ... Libros que no se podían leer en el piso, ni prestar, ni dibujar, ni sentir como propios. Pero eso sí, había que leerlos igual. Teníamos el deber de leerlos. La obligación de leerlos, para aprender, para saber, para entrar al mundo de los grandes, de los que todo lo saben.
Pero la fuerza de la imaginación, la fantasía y el deseo de sonar despiertos y de emocionarnos a solas nos hizo encontrar una estrategia, un camino transgresor y a veces prohibido por los adultos: el de las lecturas a la hora de la siesta; esas lectura robadas, escondidas, secretas ... Comenzaba a abrirse esa brecha, cada vez mas grande, entre las lecturas escolares y las otras, las nuestras ...
De algún modo pudimos recuperar la lectura como comunicación con nosotros mismos, en la intimidad de las lecturas elegidas o recomendadas pero no obligatorias, sino por placer ...
Todos los que pasamos por esas variantes, por esas formas diferentes de vincularnos con los libros, los que pudimos recordar algún maestro que nos permitió leer sin culpa lo que nos gustaba, supimos después encontrar la manera de sugerir, ayudar, acompañar a nuestros hijos o alumnos a relacionarse con los libros.
Fuimos entendiendo que había muchas formas de leer y razones para leer, aunque quizás no todos se atrevieron a desobedecer el terrible mandato social de la lectura valiosa, edificante, imprescindible. La de aquellos auto res que gustaban a los gobiernos de turno, sobreentendiendo la prohibición de leer a otros malvados, locos, peligrosos auto res que podían pervertirnos o llevarnos por mal camino con su nefasta influencia. Pero lo que también pudimos intuir detrás de estas prohibiciones fue la fuerza y el poder de la lectura, de los libros, de algunos , de muchos libros, y leímos, leímos y leemos.
Y como nuestra relación con la lectura fue sufrida, peleada, vivida y nos acompañó fielmente en tan distintos momentos de nuestra historia y nos ayudó y nos orientó y nos llevó a compartir personajes, autores, ideas, proyectos y amigos y ausencias y recuerdos y deseos ... quizás sea por eso que queremos que otros pasen por lo mismo, o por algo parecido a "eso" que nos marco definitivamente como generación.
Es desde ese lugar que entiendo que debemos promocionar la lectura. No como un mandato vacío, no como un habito útil, no como un deber escolar. Sí como un placer, sí como un encuentro con uno mismo, sí como una forma de ejercer la libertad personal, la posibilidad de crecer internamente, de alimentar el poder de la imaginación.
Creo que es a partir de esta reflexión sobre nuestra propia historia como lectores que podemos buscar y encontrar como transmitir la pasión por la lectura. Las técnicas, los modos, los métodos, los programas, los proyectos de promoción deben surgir de aquí, del deseo de que otros lean para ser un poco mas felices, para estar menos solos, para poder trascender las fronteras terribles del tiempo y del espacio. Para aprehender al ser humano a través de la  y encontrar todo aquello que nos vincula, que nos permite viajar a otros países, a otros mundos y vivir otras vidas en la nuestra, de lectores.
No creo, finalmente, que haya una formula mágica para promover la lectura. Creo que hay tantas como nuestro verdadero deseo de hacer lectores. Lectores por placer. Lectores de literatura. Lectores creativos.
Hoy mas que nunca, ante este nuevo mandato socio-cultural del estrés y el exitismo, del consumo desenfrenado y el zapping que busca la anulación del espacio para pensar en uno mismo, la lectura placentera adquiere un valor terapéutico para el ser humano al promover un espacio de conexión interna.
De aquello mismo que dijera tan bien  al definir la lectura: "es como si al leer no avanzaramos sobre el libro sino sobre nosotros mismos".


BIENVENIDA

Bienvenidos estudiantes de la Institución Educativa Octavio Harry, este es el blog de la docente Catalina Sossa de la asignatura Lengua Castellana, espero que sea de su agrado.