EL
RESUMEN
El resumen es la exposición breve de lo esencial
de un tema o materia, tanto efectuada de manera oral como escrita.
Consiste en reducir o
sintetizar el contenido de una lectura, de un texto, de un documento o de una exposición
oral; haciendo un extracto en el que se recoja lo más
importante de éstos, con precisión y utilizando nuestras propias palabras.
Un resumen puede hacerse a partir
de las ideas principales subrayadas en un texto o de las notas tomadas en una
exposición, se debe comprender la organización del
material, observar la conexión existente entre las diversas ideas expuestas y
los diferentes párrafos, redactar con exactitud y brevedad solo las aportaciones básicas del autor a la materia tratada, con
frases cortas y sin juicios críticos.
De igual manera, en el resumen se utilizan
palabras propias sin alterar las ideas ni el sentido del texto.
Si se incluyen trozos textuales, estos deben ir entre comillas. En el lenguaje
periodístico, la entradilla de una noticia es el resumen de la misma y
se redacta con las pautas anteriores.
Un buen resumen debe cumplir
los siguientes requisitos: deber ser completo; sus títulos y subtítulos deben
englobar todos los aspectos importantes del tema. Debe ser lógico,
los títulos deben estar organizados en un orden jerárquico y según la relación
que los una. Debe ser concreto, los títulos deben expresar claramente
de qué tema se trata.
Existen diferentes tipos de
resúmenes, cada uno de los cuales tiene propósito definido. Está el resumen simple, que puede ser:
1) un esquema o cuadro
sinóptico (lista organizada de los títulos de
las partes del texto), expresa la organización y relación entre los diferentes
elementos;
2) un gráfico;
3) una lista de ideas principales;
y
4) un resumen propiamente dicho o sumario que explica los
conceptos más importantes y sus relaciones.
Actividad
Toma nota en tu cuaderno, de la información presentada en el texto escrito y en el vídeo anterior.
La mayoría de
latinoamericanos culminan la secundaria sin saber leer bien
Un estudio del Instituto de Estadística de la Unesco revela que los
niños y adolescentes escolarizados en América Latina carecen de competencias
básicas de comprensión lectora.
En América Latina, un joven
requiere de más de una década de estudios formales para culminar la educación
secundaria. En muchos países de la región se trata de un paso importante que
los jóvenes y sus padres celebran como un gran logro familiar. Sin embargo, los
miles de días levantándose temprano, los desvelos de padres y niños, los
innumerables gastos y sacrificios no parecen estar dando el resultado esperado.
De acuerdo con un informe que
acaba de publicar el Instituto de Estadísticas de la UNESCO, más de la mitad de
los jóvenes en América Latina y el Caribe no alcanzan los niveles de
suficiencia requerida en capacidad lectora para el momento en el que concluyen
la educación secundaria. En total, hay 19 millones de adolescentes en esta
situación.
Según el estudio, 36% de los
niños y adolescentes de la región no cuentan con los niveles de lectura
adecuados. El balance es un poco mejor cuando se toma en cuenta solo a los
niños en edad para cursar la educación primaria: 26% no alcanzan la
suficiencia. Los resultados no son más favorables cuando son evaluados en
matemáticas. 52% de los niños y jóvenes de América Latina y el Caribe no
alcanzan las competencias básicas. La situación es peor en secundaria (62%) que
en primaria (46%).
Estudiantes
con problemas de comprensión lectora
- 14%: Norteamérica y Europa
- 31%: Este y sudeste asiático
- 36%: América Latina y el Caribe
- 57%: Asia occidental y norte de África
- 88%: África subsahariana
- 14%: Norteamérica y Europa
- 31%: Este y sudeste asiático
- 36%: América Latina y el Caribe
- 57%: Asia occidental y norte de África
- 88%: África subsahariana
Estos
indicadores, en los que paradójicamente América Latina y el Caribe aparecen
como una de las regiones del mundo mejor posicionadas, revelan grandes desafíos
para el futuro.
Nuevo analfabetismo
Silvia Montoya, directora del Instituto de Estadísticas de la Unesco, considera que los problemas que tienen los jóvenes en comprensión lectora plantean una situación "dramática". "Que haya niños que no tengan las competencias básicas cuando se trata de leer párrafos muy sencillos y extraer información de los mismos yo lo consideraría como una nueva definición de analfabetismo. En el mundo de hoy tener un nivel mínimo de alfabetización ya no es poder leer tu nombre y poder escribir algún hecho de la vida cotidiana", dijo Montoya en una conversación con BBC Mundo.
Silvia Montoya, directora del Instituto de Estadísticas de la Unesco, considera que los problemas que tienen los jóvenes en comprensión lectora plantean una situación "dramática". "Que haya niños que no tengan las competencias básicas cuando se trata de leer párrafos muy sencillos y extraer información de los mismos yo lo consideraría como una nueva definición de analfabetismo. En el mundo de hoy tener un nivel mínimo de alfabetización ya no es poder leer tu nombre y poder escribir algún hecho de la vida cotidiana", dijo Montoya en una conversación con BBC Mundo.
"Carecer de comprensión
lectora es una especie de discapacidad o de incapacidad para poder insertarse
en la sociedad, poder votar y entender las propuestas de los candidatos, poder
tener entendimiento de los propios derechos y deberes como ciudadano. Me parece
que afecta todas las dimensiones", agregó. La experta considera la lectura
como la habilidad básica, el cimiento sobre el cual se siguen construyendo las
demás habilidades.
"El leer para aprender
es algo indispensable porque a partir de allí puedes desde ser autodidacta
hasta insertarte en el sistema. Sin esa competencia, creo que estamos generando
muchos niños y adolescentes que van derecho a muchas frustraciones personales y
de integración social y laboral. Sin leer ni entender textos es muy difícil
progresar en ningún área", señaló.
Montoya destacó que en el
mundo actual hay una sobreexposición a información presentada en distintas
formas y que tiene distintos grados de calidad y confiabilidad, por lo que las
personas deben ser capaces de extraer la información y juzgarla por sí mismos.
"Ser capaz de leer un aviso de trabajo y entender qué competencias se
piden es, por ejemplo, algo básico para cualquier adolescente que está
comenzando la vida laboral o que quiera seguir formándose", dijo.
Una escuela que no
funciona
Pero, ¿dónde está la falla? Hubo una época en la que se pensaba que el problema de la educación en América Latina era que no era inclusiva, que dejaba a muchos niños por fuera.
Pero, ¿dónde está la falla? Hubo una época en la que se pensaba que el problema de la educación en América Latina era que no era inclusiva, que dejaba a muchos niños por fuera.
Según Montoya, ese es un
tema en el que la región ha mejorado de forma rotunda y ahora incluso tienen
ventajas comparativas en ese aspecto en relación con otras regiones del mundo.
"Ahora la realidad es que los niños están en el sistema educativo pero hay
una incapacidad de la escuela para dotarles con un nivel de aprendizaje que sea
razonable y mínimo para las circunstancias que demanda el mundo de hoy y de
mañana", dijo.
Por qué no se logra dar a
los estudiantes la formación adecuada obedecen, según explicó, a una
combinación de factores. Entre estos menciona la falta de capacitación de los
maestros para ocuparse de niños con determinadas características, problemas de
infraestructura, pérdidas de días de clase por paros u otras causas, así como
elementos relacionados con la propia situación socioeconómica de los
estudiantes, “que pueden venir de hogares con menores ingresos o contar con un
menor apoyo familiar Hay una combinación de factores que pueden variar en cada
lugar, pero evidentemente hay una falta de políticas específicas para ocuparse
de esta problemática", indicó Montoya.
Agregó que hace falta mirar
los currículos educativos, la formación de los docentes para asegurarse de que
sean capaces de trabajar con niños que vienen de contextos sociales
complicados, contar con un ambiente y una infraestructura adecuada, así como
políticas sociales que adecuadas. "No hay manera de resolverlo si no hay
una visión integral del sistema educativo", aseguró.
En ese esfuerzo advirtió que también
hace falta la aplicación de pruebas de evaluación de la calidad educativa, que
no se aplican en la mitad de los países del mundo. "Si no tenemos un
sistema de evaluación de los aprendizajes serio, con credibilidad, tampoco se
puede hacer mucho porque la única manera que tienen los padres para reclamar es
tener información", advirtió.

